miércoles, 30 de enero de 2013

Supérate. Si yo puedo, tú también.


Qué eh, que pensábais que hoy no iba a escribir. Pues no, pequeños. Hoy se me han ocurrido varios temas para escribir... y se me han olvidado todos, como siempre. Pero me ha quedado uno: mi afán de superarme día a día y hacer todo lo que me propongo.
Superarme sí, me supero, sobretodo en el rango del deporte, el esfuerzo físico... es mucho más fácil. También me supero mentalmente, ya que si me propongo hacer algo, lo termino haciendo porque soy muy cabezota. Pero es muy estúpido, porque también dejo muchas cosas a medias (dibujos, libros, aprendizaje...). 

Todo eso venía ha que hoy he tenido práctica de kárate, ya que las semana que viene me examino para subir de cinturón (seguramente lo consiga, es demasiado fácil). Me he tirado dos horas en el gimnasio, la primera practicando todo mi examen, casi sin descansar (descansé un minuto cuando las piernas no me sostenían) y después, haciendo un circuito y un tiempo he estado con el saco con un amigo. Sí, un saco de boxeo, con su peso, con sus cosas... y yo sin guantillas. Podréis imaginaros el daño que me he hecho en ambas manos al ser tan genialmente inexperta (y subnormal, y bestia, e idiota, y orgullosa...).
No me duelen y tal, pero en la izquierda tengo un moratón verde tirado a morado, y en la derecha me he quemado y ahora me sale otro moratón. 
Lo que no comprendo es que mi colega le daba chorrocientas veces más fuerte que yo, y no se ha hecho nada. Bueno, supongo que es porque él es más grande que yo y lleva nueve años en kárate... sí, será eso.

Bueno, que eso: me encanta superarme, más aún si es físicamente. Ni os podéis imaginar las burradas que he hecho (o a veces, intentado) para superarme o subir la adrenalina... os asustábais.

Mano derecha.
Os dejo las fotos de mis manos para que os excitéis, ¿sí? Sí. Un besiiiiiiiiiiito (o lo que queráis, grr, que yo me voy a toh'). Espero que os gusten -están editadas, sí, pero es para que se vean-.


¡AGUR!
 
Mano izquierda.

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